Kimetsu no Yaiba: Castillo Infinito se corona como la película de anime más taquillera de la historia
La cinta japonesa superó los 600 millones de dólares en taquilla global y rompió récords de estreno para una película de animación tradicional.
La saga Kimetsu no Yaiba (Demon Slayer) volvió a demostrar por qué es uno de los fenómenos más grandes de la cultura otaku actual: su nueva película, Castillo Infinito, se convirtió en la producción japonesa y la cinta de anime más taquillera de la historia, superando a su propia predecesora, Mugen Ressha-hen, que había recaudado 500 millones de dólares.
Con esta nueva entrega, la franquicia se convirtió en la primera película japonesa en cruzar la barrera de los 600 millones de dólares en taquilla a nivel global, un hito que confirma el peso cada vez mayor del anime dentro de la industria cinematográfica internacional, no solo como fenómeno de nicho, sino como competidor directo de los grandes estrenos hollywoodenses.
El anime dejó de ser un género de nicho hace tiempo: hoy compite de tú a tú con los grandes tanques de Hollywood en la taquilla global.
Récords que caen uno tras otro
La película también rompió el récord del mejor fin de semana de estreno para una cinta de anime en Estados Unidos, con una recaudación de 118.2 millones de dólares, y estableció la mejor apertura de fin de semana para el género en ese mercado con 70.6 millones de dólares únicamente en su primer fin de semana.
Un fenómeno que trasciende fronteras
Además, Castillo Infinito se posicionó como la segunda película de animación tradicional más taquillera de la historia, solo por detrás de El Rey León, y como la número 48 entre todas las películas de animación jamás producidas, tomando en cuenta tanto animación tradicional como digital.
El éxito de la cinta confirma que el fenómeno Demon Slayer, lejos de perder fuerza, sigue expandiendo su base de fans en mercados fuera de Japón, consolidando al anime como una de las categorías de entretenimiento con mayor crecimiento a nivel mundial.